miércoles, 11 de marzo de 2015

Broches con forma de piruleta

 

  ¡Hola a tod@s!
     En navidades siempre procuro hacer un pequeño regalo a todas y cada una de las personas que trabajan en la educación de mis hijos. Como tengo dos, cada uno en su clase, y además se quedan al comedor, y encima uno de ellos tiene necesidades educativas especiales, me suponen muchísimos regalitos (2 tutoras, 2 profes de inglés, 2 monitoras de comedor, 1 profe de apoyo, 1 de música, 1 PT y una AL).
     He tejido broches-búho, he hecho collares con cápsulas de nespresso y horneado galletas de mantequilla. Este año encontré un patrón para una manta tejida en espiral de dos colores y se me ocurrió hacer broches con forma de piruleta. Sólo que había que hacer tantos que no llegué para regalarlos antes de las vacaciones. Y luego iban a ser para Reyes, pero tampoco me dio tiempo, así que al final fueron regalos por el día del maestro.
     Y he aquí el tutorial:
     Materiales:

  • Lana bebé en los dos colores que os gusten
  • Aguja de grosor acorde con la lana (en mi caso usé dos: una de 2 mm y otra de 1,5 mm).
  • Palitos de colores (los míos son de los que venden para hacer cake pops)
  • Cinta estrecha decorada o lisa.
  • Un tenedor.
  • Fieltro gris.
  • Hilo transparente y aguja.
  • Pistola y pegamento para pegar en caliente.
  • Broche.


     En primer lugar hay que tejer la piruleta en sí. Se teje en dos colores y en espiral. Al primer color le llamaremos A y al 2º, B.
     Comenzamos con A
1- En Anillo Mágico ponemos una cadeneta para fijar, dos PB, 2 MPA y 2 PA.
2- En el mismo anillo y con B, repetimos la vuelta 1.
3- Cerramos el anillo y volvemos con A. Hacemos un aumento en cada punto, poniendo en el primer punto de esta vuelta un marcador.
4- Tomamos el hilo B y hacemos un aumento en cada punto, poniendo en el primer punto de esta vuelta un marcador. Tenemos que acabar en el punto anterior al marcado en A.
5- Con A hacemos un PA y un aumento en el siguiente y repetimos esta secuencia hasta llegar al marcador de B.
6- Repetimos la vuelta 5 con B.
7- Volvemos a A. Tejemos 2 PA. 1 aumento de MPA. 2 PB. 1 aumento de PB. 2 PR. Cerramos A y lo perdemos por el revés.
8- Volvemos con B. Tejemos 2 PA. 1 aumento de MPA. 2 PB. 1 aumento de PB. 2 PR. Cerramos B y lo perdemos por el revés.

     Obtenemos una forma circular así:

     Ahora toca cortar el fieltro. Como el tamaño de la piruleta depende de la lana que se use, lo que hice fue colocar la pieza sobre el fieltro y marcar la silueta con un jaboncillo (no es comprado: es un resto de una pastilla de jabón muy gastada).


     Da igual que no quede perfecto. Ahora debemos recortar por la parte de dentro de la marca. Luego si al coserlo sobra fieltro, lo recortaremos.

     Ahora toca sujetar el broche. A mí me gusta más coserlo, pero es muchísimo más rápido pegarlo con la pistola de pegamento caliente. Eso sí, hay que tener muchísimo cuidado y aplicar suficiente como para que salga por los agujeros y así se sujete mejor. Si lo vais a pegar, podéis dejar este paso para el final. Si lo coséis, éste es el momento.


     Tras esto, hay que pegar el palito. Los míos eran muy largos y, aun metiendo un buen trozo entre la piruleta y el forro, quedaban desproporcionados. Al final los corté con un cuchillo de cocina bien afilado y dejé el borde cortado hacia dentro. Luego los pegué al fieltro con la pistola de pegamento. Recordad que se pega en la otra cara de broche.


     Ahora enfrentamos la piruleta y el fieltro asegurándonos que el palito queda hacia dentro (notaréis que insisto mucho: en mi piruleta número siete lo cosí al otro lado y me di cuenta cuando llevaba la mitad cosida. Ergo: a deshacerlo!). Cosemos con el hilo transparente  y recortamos el fieltro que sobresalga.
     Sólo queda decorar la piruleta con un lacito. El lazo se hace con un tenedor y queda perfecto. Aquí podéis ver un tutorial sobre cómo hacerlo. Sólo hay que elegir el tamaño preciso de tenedor para que el lacito no quede desproporcionado.
     Para terminar, lo pegamos con la pistola de pegamento en el palito, justo debajo de la piruleta.




     Cuidado con los dedos al apretar el lazo! Aunque no toquemos el pegamento, está muy caliente.

     Y aquí termina el tutorial de mi primera creación partiendo de cero.
     Espero que lo aprovechéis.


sábado, 28 de febrero de 2015

Gorro para el amigo invisible

     Aunque no hay publicado, he seguido tejiendo (y mucho), aunque me da mucha pereza hacer fotos para los tutoriales.
     En diciembre celebramos el amigo invisible en el trabajo. Me tocó una compañera a la que le encantan los complementos, y a la que no parecen asustarle los excesos. Así que le tejí este gorro:


     Es un gorro muy sencillo que hice y deshice varias veces (porque al ser para el amigo invisible no podía probárselo), pero parece que al final acerté con las medidas.
     Está tejido con varetas. Comienza con 6 varetas en un anillo mágico y va creciendo de la siguiente forma:
En la 2ª vuelta, un aumento en cada punto (12)
En la 3ª, un punto y un aumento y repetimos hasta el final (18)
En la 4ª, dos puntos y un aumento y repetimos hasta el final (24)
     Seguimos en esa proporción hasta que nos quede del tamaño de la parte superior de la cabeza y luego continuamos haciendo un punto en cada punto hasta obtener el largo.
     Para la flor tomé la idea del blog de Mónica Giono sólo que al tejer con una lana más gruesa quedó una flor enorme. Queda un poco años 20 y no es para tímidas, pero a mí me gusta. 
     Para darle un toque diferente le puse un botón grande negro en el centro (pegado con pistola de pegamento) que contrastaba y le daba un aire distinto a la flor.
     Está tejido con katia maxi merino, que admite lavados en lavadora a 30º y tiene una textura suavísima. Una gozada tejer con ella.
     Espero que a alguien le dé una buena idea. Mi hermana lo vio y se animó a tejerse un gorro igual, sólo que con otra flor un poco más discreta y en otros colores. El resultado fue también muy bueno.

viernes, 22 de agosto de 2014

Muñequito

     Natura premió mis esfuerzos reproductivos con dos varones. Habrá quien no vea nada malo a ese hecho, pero a quienes les gusten las labores de tejer sabrán que es una clara desventaja: hay miles de proyectos para niñas pero para niños, una vez pasada la etapa de bebés, el panorama se reduce, y mucho.
     Por eso empecé a tejer amigurumis. A los niños les encantan y es un juguete estupendo si tienes "lanzadores" porque no pesan mucho y apenas causan daños. Aprendí a tejerlos en la grandísima página Tejiendo perú. Para quien no tiene ni idea es un gran consuelo encontrar unos tutoriales pormenorizados y explicados a la perfección. A la gran Esperanza Rosas habría que ponerle un monumento. Tampoco tengo muy claro que no lo tenga ya en su país.
     Una vez que sigues los paso a paso puedes lanzarte con otras páginas. Una que está genial y que visito asiduamente es la de lanas y ovillos. Tienen muchísimos amigurumis y vídeo-tutoriales, aunque no tan exhaustivos como los de la otra página. Allí encontré el patrón para el p-chan (publicado dos entradas antes que ésta).
     Últimamente mi hijo pequeño (2 años y 9 meses) está muy interesado en el juego simbólico y juega con sus peluches a darles de comer y similares. Entonces me acordé de que en la página antes mencionada tenían unos muñecos chulísimos. El patrón es éste de aquí.
     Mi versión es ésta

     Se suponía que era un muñeco de estos que sólo tienen ojos, pero a mi hijo no le cabía en la cabeza y decía todo el rato que le faltaba la boca. He conseguido que transija con la nariz y las orejas, pero tuve que ponerle un ombligo de mi propia cosecha.
     Luego le añadí el pelo. Al principio iba a ser algo sencillo, pero me puse, me puse y salió esta melenaza.


     No teníamos muy claro con estos pelos si era niño o niña. Mi hijo quería que fuera niño, pero tenía el pelo largo... cuando le expliqué que los chicos también podían llevar el pelo largo, decidió que era un chico y que se llamaba Niño. Y claro, no conforme, empezó con que Niño no tenía pantalones y, por supuesto, se los hice.



          Y luego ya, de mi propia cosecha, le hice una mochilita.

     Las fotos no son muy buenas, las he recortado y no me ha salido muy bien. Tendré que deshacerlo. Jajaja,

sábado, 16 de agosto de 2014

Camiseta con calaveras

     Éste ha sido el verano de los proyectos largo tiempo deseados y siempre pospuestos. En el descanso que hice en medio del p-chan me decidí a tejer una camiseta que había visto varias veces en distintos sitios pero que me daba muuuucha pereza.
     El patrón base lo encontré en hasta el monyo de patrones en inglés, pero lo adapté por razones de talla. El original es de sexy crochet, que es de donde he sacado los gráficos para las calaveras.
     Éste es el resultado:


     Como la camiseta se empieza a tejer por abajo, para adaptar el patrón a mi talla hice una cadeneta que abarcase el contorno de mi cadera, a la altura que quería que quedase el largo. El cuadrado original era con dos cadenetas en medio, pero yo decidí hacerlo más pequeño y  poner sólo una cadeneta. De esta forma, hay que poner un número par de cadenetas. Luego se cierran con un punto deslizado y se comienza a tejer la primera vuelta, que es toda de puntos altos o varetas.
     El calado es fácil de tejer. Se comienza con 4 cadenas (3 que sustituyen el primer PA y una más para el hueco), saltamos un punto y tejemos un PA y hacemos una cadena. A partir de aquí repetimos la secuencia (1 PA, 1 cad) hasta llegar al final de la vuelta.
     Para hacer el dibujo sólo hay que seguir el esquema que elijamos y sustituir la cadena por un PA para hacer los cuadraditos.
     Yo elegí un motivo de calaveras pequeño para ponerlo en forma de cenefa en la parte de abajo, todo alrededor de la cadera (se aprecia mejor en la foto del frente). Más tarde decidí continuar con el motivo por toda la espalda básicamente porque me aburría hacer tanto calado.
     En la parte de delante elegí el motivo de la calavera con las tibias cruzadas pero era muy pequeño, por lo que tuve que doblarlo. Esto se hace sustituyendo cada cuadro del motivo original por cuatro (2 de alto por 2 de ancho).
     He de reconocer que sólo calculé el número de cuadros para centrar el dibujo. Que la altura haya resultado adecuada ha sido una especie de milagro que ha impedido que tuviera que deshacer todo el trabajo. De hecho, la parte superior de la calavera ha quedado un poco alta, pero me gusta.
     El escote sí tuve que deshacerlo un par de veces. Al final decidí hacerlo un poco a ojo y colocar el tirante de forma que no se viera la parte superior del sujetador. También dejé más ancho el tirante porque se me rizaba sobre sí mismo.
     Al ser más grande mi trabajo que el original, también tuve que adaptar la espalda, haciendo más ancha la base del tirante y menguando hasta que queda la anchura de los dos tirantes en los que se separa para unirse a los de la parte de delante.
     No tardé tanto como yo (y todo mi entorno) pensábamos, y es la primera vez que me pongo una prenda que haya tejido (generalmente lo tejo, no me gusta cómo queda, lo dejo por ahí y al final lo deshago y utilizo la lana para otra cosa).
     He usado hilo de algodón del número 8, y he gastado un poco más de 2 madejas (tenía una madeja empezada, compré 2 más y me ha sobrado bastante, así que la inversión ha sido de unos 5 euros).
     Eso sí, la camiseta de debajo es obligatoria si no eres muy atrevida, aunque con un bañador o bikini no habría ningún problema, aunque lo cierto es que el motivo se ve mejor si llevas algo de color claro debajo.

jueves, 14 de agosto de 2014

P-chan, el cerdito de Ranma 1/2

     No sé si alguien siguió el anime Ranma 1/2 que hace muchíiisimo tiempo pusieron en la tele. Mi no-marido no sólo lo siguió, sino que hizo la colección del manga.
     Hace ya tiempo encontré en la página lanas y ovillos el patrón del cerdito negro, el alter-ego de Ryoga (para quien no conozca la historia, Ryoga es un chico que se cayó en una poza mágica donde antes murió ahogado un cerdito y ahora se transforma en él cada vez que se moja).
     Con la llegada del verano (y de las vacaciones) me animé por fin a tejerlo. Me resultó un poco pesada la realización del cuerpo, con lo que dejé el proyecto a medias, hice otra serie de cosas y, al final, lo terminé. Seguí el patrón de lanas y ovillos excepto en que, como tengo niños pequeños en casa, no le puse ojos de seguridad, sino que tejí una piña de puntos dobles que luego doblé sobre sí misma y cosí a la parte blanca. Los ojos quedan más bonitos de la otra forma, pero la seguridad manda.
     También usé lana de un tono más fuerte de rosa para el hocico y las patas, pero es que era la que tenía.
     Si os fijáis en la foto del original veréis que hay otra diferencia con el mío. Éste es mi p-chan:


     Y su pañuelo no es como el que proponían en el patrón. Básicamente es la misma idea aunque después de tres intentos (fallidos y deshechos) anteriores, decidí adaptarlo.
     El pañuelo original tiene forma de pico, anudado en la parte de arriba del cuello. Intenté hacerlo a dos agujas, pero por mucho que lo intenté para que le diese para atarlo alrededor del cuello quedaba arrugado y parecía un cerdo con otro amarillo alrededor del cuello. La modificación del patrón original es ésta:

 Comienzo con las 7 cadenetas que proponen.
Vuelta 1: 2 cadenas que sustituyen el primer MPA, 1 MPA, 1PA, 1PDA, 1PA, 2MPA. (esto lo hice para que tomase forma redondeada en el extremo)
Vuelta 2: 2 cadenas, 1 MPA, 1PA, 1PDA, 1PA, 2MPA.
Vueltas 3 y 4: 3 cadenas, 6 PA.
Vuelta 5: hacemos 7 cadenas y enganchamos al último punto de la vuelta anterior con un punto deslizado.
Vuelta 6: 3 cadenas y otros 6 PA en las cadenas de la vuelta anterior.
Vueltas 7-31: 3 cadenas, 6 PA.
Vueltas 32 y 33:  2 cadenas, 1 MPA, 1PA, 1PDA, 1PA, 2MPA. 
En la última vuelta cerramos con un punto deslizado, cortamos y ocultamos el hilo sobrante.
      
     Hice la presilla para así pasar un extremo por dentro de ella y de esta manera no hay que hacer nudo ni coser el pañuelo. Además, gracias a la forma redondeada, quedan las dos puntas similares a las de un pañuelo anudado. 
     Para terminar le bordé adornos con forma de "T" y rayas con lana negra de forma aleatoria como en el pañuelo del manga original.

martes, 12 de agosto de 2014

Mientras tejía

     Hacía ya mucho tiempo que no publicaba una entrada, pero eso no quiere decir que mis manos hayan estado quietas.
     Justo al terminar la mochila, decidí embarcarme en el proyecto de un cerdito negro (pchan de la serie Ranma 1/2) para mi no-marido. Era uno de esos amigurumis que llevas viendo un tiempo y que te dan pereza pero que sabes que algún día harás.
     Lo empecé, lo dejé a medias porque me puse a hacerle un angry bird a mis niños, acabé el pájaro, me lié con una camiseta con calaveras para mí que no me llevó tanto tiempo como esperaba, acabé el pchan, me entretuve muchísimo con el pañuelo que lleva al cuello y ahora le he hecho un muñeco a mi niño pequeño.
     Estoy de vacaciones y me cunde, pero no tanto porque estoy al cargo de mis dos pequeñas bestias pardas, de 5 y 2 años, que también demandan atención. Con ellos he pintado con acuarelas y con los dedos, hemos jugado con plastilina, hemos hecho tarjetas de felicitación, un cohete propulsado con un globo que duró un viaje y construcciones variopintas con piezas de lego.
     Y también he leído mucho. Así que tengo muchos trabajos que publicar. Espero encontrar tiempo.

martes, 22 de abril de 2014

Mochila mariquita

     Que al final no deshice, sino que continué y terminé.
     La historia es que me apetecía muchísimo hacer esa mochila y no quería renunciar a ella, así que le di una segunda oportunidad. Se la coloqué a mi hijo mayor en la espalda (que también tiene cinco años y tampoco es lo que se dice pequeñito) y no quedaba tan pequeña ni tan ridícula como a mí me parecía a simple vista. Por eso decidí continuar (total, para deshacer siempre hay tiempo) y al final la terminé. Ha quedado genial.
     Como os conté, el patrón original es de Red Heart y está en inglés. En Hasta el monyo de patrones en inglés está la traducción al español, pero tiene ciertos fallos (para mí que de edicción: se repiten vueltas sustituyendo a otras), con lo que decidí ir siguiendo los dos patrones (mis conocimientos de inglés me dan para poco más que eso pero, oye, algo es algo). No voy a repetir el patrón entero (que para eso ya está en Hasta el monyo y muy bien explicado), sólo voy a rehacer las vueltas que no están para aquellos que no tengan suficiente nivel de inglés o no les apetezca ponerse a ello. Empezamos:

     Parte delantera:

Vuelta 2: cadena, 2 pb en el primer punto, un pb en cada uno de los siguientes excepto en el último, que son 2 pb. Girar. Quedan 22 puntos

     Parte de atrás:
En este no es un fallo, es una modificación. Los botones que yo iba a poner eran bastante más grandes que los que salían en la foto. Tened esto es cuenta a la hora de hacer el ojal de la vuelta 47. A mí me tocó deshacerla cuando caí en que mis botones no iban a pasar por ese agujerín. Yo hice dos cadenas y salté dos puntos y fue suficiente. Tened en cuenta los puntos que habéis saltado para recuperarlos en la 48.

Vuelta 53: cadena, pb en cada uno de los puntos de la vuelta anterior. No cerrar.

     Puntitos:
Tampoco es un fallo. Pero lo cierto es que para que queden redondos y planos, hay que echar los puntos que pida la lana. Parece que mi lana negra era un pelín más gordita que la que ellos proponen y con 8 varetas o puntos altos no llegaba a cerrar el círculo, así que eché 12 y quedaron fenomenal.

     Correas de la parte inferior:
Se ve rápidamente que ha habido algún problema al editar la correa derecha. Sólo hay que seguir las indicaciones de la primera vuelta. Luego, de la 2 a la 7, las vueltas de la correa izquierda son las mismas.

     Correas de la parte superior:
Vuelta 77:  repite vuelta 70
Vuelta 83: cadena, dos puntos juntos dos veces. Girar. Quedan 2 puntos

     Como veréis no son muchos los fallos, pero a veces sí los justos para volverte loca si no dominas mucho el tema. Espero que a alguien le sea de ayuda.


  La parte delantera. Cambié los ojos por unos botones de tamaño medio

 La parte de atrás. Los tirantes de arriba salen juntos y se bifurcan.

Hay que fijarse mucho, pero se aprecia que los tirantes no van enteros de arriba a abajo. Los de abajo llevan unas presillas por las que pasan los de arriba. Llevan dos ojales a diferentes alturas para regularlos con los botones.