martes, 11 de febrero de 2014

Monedero flamenco paso a paso. Parte 1

     Como prometí, aquí viene el paso a paso del monedero flamenco.  Ya sabéis, el patrón es de la página Hasta el moño de patrones en inglés (que normalmente publica traducciones autorizadas de patrones que están en inglés, pero que en este caso es de diseño propio). Yo lo que más echaba de menos en el tutorial era unas fotos aclaratorias, así que he hecho las mías propias y alguna pequeña modificación. Empezamos.
     Los puntos que vamos a utilizar son los siguientes:
     anillo mágico
     pto= punto
     PR= punto raso o enano
     PB= punto bajo
     PA= punto alto o vareta
     PAD= punto alto doble
     cadena
     Comenzamos con la parte de arriba del monedero, la redondeada que cosemos a la boquilla.

Vueltas                                                                                                                        Puntos
     1     En un anillo mágico, hacemos 3 PB y una cadena. Cerramos el anillo y giramos.                  3

     2     Hacemos 2 PB en cada pto (1 aumento). Cadena y giramos                                           6

     3     2 PB en el primer pto. 1 PB en el siguiente. Repetimos hasta el final y cadena.                   9
          Giramos.
     4     2 PB en el primer pto. Un PB en cada uno de los dos siguientes ptos. Repetimos
          hasta el final y cadena. Giramos                                                                              12
     5     2 PB  en el primer pto. Un PB en cada uno de los tres siguientes ptos. Repetimos
          hasta el final y cadena. Giramos.                                                                              15
     6     2 PB en el primer pto. Un PB en cada uno de los cuatro siguientes ptos. Repetimos
          hasta el final y cadena. Giramos                                                                               18
     7     2 PB en el primer pto. Un PB en cada uno de los cinco siguientes ptos. Repetimos
          hasta el final y cadena. Giramos                                                                               21
     8     2 PB en el primer pto. Un PB en cada uno de los seis siguientes ptos. Repetimos
          hasta el final y cadena. Giramos                                                                               24
     9     2 PB en el primer pto. Un PB en cada uno de los siete siguientes ptos. Repetimos
          hasta el final y cadena. Giramos                                                                               27
   10     2 PB en el primer pto. Un PB en cada uno de los ocho siguientes ptos. Repetimos
          hasta el final y cerramos.                                                                                         30

     En este momento acaba el tutorial de Hasta el moño. Pero si colocáis el semicírculo en la boquilla y queda muy grande, id quitando vueltas hasta que entre HASTA EL FONDO (pero si tenéis que quitar más de una vuelta, tal vez la boquilla es demasiado pequeña).  Si no llega hasta el fondo, seguid con las vueltas. ¿Cómo? Pues habréis notado que en cada vuelta se hace un aumento y luego vamos aumentando el número de puntos que echamos. En la siguiente vuelta sería 1 aumento y 9 ptos y repetir subiendo un punto cada vez, y así hasta que deis con la medida.

     Se hacen dos semicírculos iguales, pero el segundo NO lo cerramos. Quedan así




     Continuamos por el lateral recto, haciendo unos 20 PB (arriba o abajo). Seguimos por el lado recto del otro semicírculo, haciendo el mismo número de PB. Unimos con un PR y nos queda ya un círculo.


     Ahora empezamos el cuerpo del monedero. Hacemos 2 cadenas para sustituir el primer PA y hacemos un PA en cada pto, pero sólo en la parte de atrás de la cadena. Así:


     De esta manera nos queda el siguiente dibujo:


          Cuando terminemos la vuelta cerramos con un PR. En el tutorial de Hasta el moño nos dicen que hagamos 4 vueltas. Yo suelo hacer cinco para que el monedero quede un poquito más grande. Probad a ver cómo os gusta más. Queda así:


     Ahora damos la vuelta al monedero y cerramos haciendo un PB cogiendo los bucles centrales de cada lado. Yo también lo hago uniendo los puntos enteros y queda bien, aunque yo no dejo el monedero así. Al ponerle un forro da un poco igual cómo quede por dentro.

     H

martes, 4 de febrero de 2014

Cake pops

     Los Reyes Magos vinieron este año cargaditos de regalos. A mi hermana le trajeron un kit para hacer pop cakes y, desde entonces, estábamos como locas por probar a hacerlos.
     El viernes 31, no lectivo, nos pusimos a la obra.
     Aquí vemos el resultado





     Empezamos. Necesitamos:


  •  250 g de harina
  • 250 g de azúcar
  • 250 g de mantequilla
  • 4 huevos
  • 5 ml de esencia de vainilla
     Además chocolate blanco y negro, colorante alimentario, toppings,... para decorar.


   




     La mantequilla es mejor que esté a temperatura ambiente, pues hay que trabajarla hasta que esté blanda (punto pomada).
     Entonces le añadimos el azúcar y seguimos mezclando.



     Añadimos los huevos uno a uno.
     Es mejor cascarlos en un recipiente aparte para evitar que caigan trozos de cáscara.
     Queda como una papilla líquida y poco ligada.









     En este punto decidimos añadir la esencia de vainilla y, como era la primera vez que preparábamos la receta, redujimos la cantidad a 2 ml, pensando que sería más fácil añadir más que quitarla si nos pasábamos.










     Incorporamos la harina tamizándola sobre el bol. Hemos utilizado un colador grande que era lo que teníamos a mano. Echamos poca cantidad cada vez para que no salgan grumos y seguimos batiendo.
     Cada vez cuesta más añadir la harina hasta que queda con una textura suave en la que se marca la varilla al pasarla como en la foto.




     Ponemos la masa en el molde.

     Y lo cerramos.












                             




Lo metemos en el horno, 15 minutos a 170º y éste es el resultado:






     Al ser dos moldes superpuestos, y aunque encajan muy bien, se salió un poquito por los lados. Al desmoldar, quitamos lo que sobra para que quede más bonito.



 



                                                   Y quedan así:








     Es el momento de fundir el chocolate. Nosotras metimos directamente las pastillas en un bol de plástico al microondas. A temperatura alta, ponemos medio minuto, removemos, y si no se ha deshecho del todo, repetimos la operación hasta que esté todo líquido.

     Ponemos el palito. Mojamos la punta en el chocolate fundido y luego lo clavamos en el bizcochito. Luego lo metemos en la nevera para que vuelva a endurecerse y así se queda todo unido en una pieza, lo que nos facilitará la decoración.





 
 Ya sólo queda meter los cake pops en el chocolate derretido y cubrirlos completamente ayudándonos de una cuchara si es necesario.

 
   Decoramos a nuestro gusto

 
 Como no teníamos ningún objeto de los que venden a propósito para colocar los cake pops, los pinchamos en una barra de pan en lo que se endurecía el chocolate.

   La cobertura rosa es chocolate blanco teñido con colorante alimentario color rojo (de Doctor Oetker). Las virutas de colores, corazones y granulado rosa son de la misma marca.

     Para ser nuestra primera incursión en el mundo de los cake pops salieron bastante bien. ¡Eran bonitos y estaban buenísimos! (y digo eran).

sábado, 1 de febrero de 2014

Monedero terminado


     Monedero terminado y sin tener que deshacer NADA. Todo un logro. Lo malo es que con las prisas para demostrarle a mi cuñada que iba en serio con lo de que esta vez sí había empezado el monedero, no hice fotos del proceso.
 Recuerdo que la primera vez me costó un poco ver cómo eran las piezas que estaba tejiendo, pero no me preocupa. Voy a hacer otro igual para mi amiga, así que haré fotos y las iré subiendo. Será mi primer tutorial.

miércoles, 29 de enero de 2014

Regalos de Reyes

     Tengo varios proyectos empezados (pero sin fecha para terminarlos).  El monedero de la entrada anterior sí quiero terminarlo pronto: es para mi cuñada y se lo "debo" desde hace casi un año. Cuando termine éste, haré otro igual para una amiga que está embarazada y no es cuestión de dejarla con el antojo.
     Circula también por mi casa una manta a medias de mi hermana. Ella hizo los cuadros, comenzó a unirlos y, tras varias semanas, se hartó. Y me ha pasado la manta a mí para que vaya enganchando cuadros a ratos.
     Pero la estrella de los proyectos sin caducidad vino motivada por un regalo de Reyes. Sus Majestades de Oriente me trajeron mucho material para manualidades. Pequeñas cositas que veía en tutoriales que, sin ser imprescindibles, facilitan mucho el trabajo, y también las agujas de punto más bonitas que he visto en mi vida. Son del número 8, de madera teñida en diferentes colores que, al ser torneada, forma vetas rojas, amarillas, verdes, azules... y claro, me picaban las manos de las ganas de estrenarlas. Así que me fui a mi tienda de chinos más cercana, elegí una lana lo bastante gruesa para el número de las agujas, y me lancé a hacer algo.
     Como otro de los objetos que me habían traído los Reyes era una aguja especial para hacer ochos, decidí hacer un cuello con un ocho enoooorme en el centro. Era muy ancho, quedaba bonito, pero con una madeja no tenía ni para darme una vuelta apretada al cuello. Moraleja: a deshacer.
     Pasado el furor de los ochos, decidí probar con el punto canasta. Lo había visto en distintos trabajos últimamente, busqué y me quedé con el tutorial de iknitts. Lo explican bastante claro y es un punto muy entretenido que queda muy bonito. El problema es que para que salga el dibujo los puntos a echar son múltiplos de 8 + 5. De nuevo me lancé a la aventura y me puse a tejer con 37 puntos en la aguja. Y de nuevo el resultado quedaba bonito pero no llegaba para nada. Demasiado ancho. A deshacer.
     Ahora estoy en la versión 3.0 que puede (y sólo digo puede) que sea la definitiva. Tengo 16 + 5 (y dos puntos de borde, en total 23) puntos en las agujas. Es estrecho, pero la idea es que sea lo bastante largo como para cerrarlo en un anillo y que dé un par de vueltas alrededor del cuello.
   Las agujas no se aprecian del todo bien en la foto, pero el tejido sí.
   Lo cierto es que estoy tejiendo por tejer. No tengo especial interés en el resultado final, y cuando lo termine puede que lo regale a algún familiar o amiga.
   O quizá, sólo quizá, lo vuelva a deshacer.
   Quién sabe.

martes, 28 de enero de 2014

Monedero flamenco

     El primer trabajo que he comenzado tras inaugurar el blog es un monedero. Lo llamo monedero flamenco porque así lo nombran en el blog de donde he sacado el patrón: Hasta el monyo de patrones en inglés.
No creo que vaya a tener que deshacerlo, es ya el cuarto que hago, con lo que ya le tengo cogida la medida.
     Este monedero flamenco yo lo he adaptado a mis propios materiales (el primero sí lo tuve que deshacer varias veces).
     Lo primero que tenéis que tener en cuenta es que tal vez la medida de la boquilla que encontréis no sea la misma que la que usó la autora. Esto se soluciona teniendo mucho cuidado y comprobando la medida poco a poco. Vais tejiendo las vueltas y cuando creáis que os estáis acercando a la medida, colocadla en la boquilla. Tiene que encajar hasta el fondo en los tres lados para poder coserlo bien.
     Para quienes sean expertas, esto es muy obvio, pero yo la primera vez no sabía ni por dónde tenía que coser el monedero. Y si no tienes cuidado, lo coses al revés y descubres que hay que deshacerlo entero cuando compruebas que no puedes cerrarlo (me ha pasado).
     Cuando tenga fotos, iré colgándolas poco a poco. De momento, aquí tenéis una foto del modelo terminado.

patron del monedero a crochet

lunes, 27 de enero de 2014

Quién no lo ha dicho alguna vez

     Si eres de esas personas que lo tienes todo claro desde el principio cuando comienzas un nuevo proyecto, tal vez no entiendas todo lo que voy a contar a continuación. El resto me entenderá.
     Hay varias razones por las que tienes que deshacer un proyecto ya comenzado (y a veces terminado), pero las principales suelen ser:

  • Me lo he inventado: no te leiste el tutorial hasta el final, tenías tanta ansia por empezar que te lanzaste a la piscina. Al llegar al final descubres que el número de la aguja dependía del grosor de la lana, que había diferentes tallas y obviamente ésa no es la tuya, o cualquier tontería (o eso creías tú) similar.
  • Mi bebé es gigante o tiene demasiada cabeza: el tutorial está bien, tu trabajo es bueno PERO el tamaño que tiene el receptor de la prenda no es el que debería tener para su edad. El gorro para este invierno le habría servido a tu bebé en las navidades pasadas.
  • Mis materiales no son de tan buena calidad: y obviamente, no quedan como en la foto. No hay nada que decir, hay que rebajar expectativas.
  • No me gusta: lo que parecía genial en la pantalla, no es tan espectacular en tus manos.
  • Me aburro: se tarda mucho, tanto trabajo no merece la pena, tal vez pueda emplear el material en otra cosa más entretenida.
  • No me lo voy a poner: ya está terminado, todo resultó perfecto, pero... ¿en realidad voy a usar esa bufanda tan mona si no soporto ni llevar cuellos altos?
     Y como todas estas cosas a mí me pasan y me han pasado, no se me ocurre un mejor resumen de mi actitud ante lo hecho a mano.
     Si te has equivocado, no es lo que debería, no es como debería, es muy feo, te da pereza terminarlo o jamás lo vas a usar....DESHAZLO. Que es gratis.